Los cuchillos por un lado, las
sartenes por el otro. Todos se preparan para la decisión que tome el gran chef.
Una cocina debe estar bien organizada, Las
bandejas cumplen un papel, y los delantales uno diferente. Es cierto que es
difícil poner orden pero si se piensa bien, es posible llevar una cocina
adelante.
Las hornallas tienen que
prender, las heladeras deben abrirse, cada uno cumple su función dentro de la
cocina.
Esta cocina ha tenido tantos
chefs, y todavía no se termina de organizar correctamente. Necesita un jefe que
sepa hacer bien las cosas, que limpie las mesadas, que arregle el microondas, y
lo que es más importante, que contrate nuevo personal dispuesto a trabajar y
poner su corazón en eso.
No todo es diversión en este
establecimiento, hay pimenteros que se ven afectados porque el chef no los toma
en cuenta y se enfoca en otros pimenteros de mejor calidad. Es una constante
lucha de calidades, todos matan y mueren por ser los mejores y obtener más
beneficios.
Es una cocina con mucho
potencial, tiene todos los elementos necesarios para avanzar, pero sin embargo
hay algo que no está funcionando, algo que no permite que se desarrolle y salga
adelante. Entonces la pregunta es: ¿qué es ese “algo”? Un nuevo chef, que haga
las cosas de acuerdo a las necesidades de cada uno y no se deje influenciar por
nada ni nadie, y solo así esta cocina será grande y reconocida por todo el
mundo.